
A la hora de comprar una moto hay muchos factores. Unos pesan más, otros menos. El color es probablemente uno de los que más se valoran. Hay quienes no dejarían pasar la oportunidad de comprarse la moto con el color de sus sueños, incluso pagando mucho más por ello.
Las marcas ya lo hacen, subiendo el precio de aquellas tonalidades que más se venden. Pero ahora Yamaha acaba de hacer algo espectacular; una pintura que cambia de color dependiendo de cómo la mires. Es auténtica y preciosa.
Depende del ángulo, es de un color o de otro
¿Que si el color de una moto importa? Hay quienes, como quien suscribe el artículo, han dejado pasar auténticas gangas solo por tener la moto del color que quieren. Así que imagínate si una marca se atreviese a jugar con los colores. Pues Yamaha lo acaba de hacer.
En el Salón de la Motocicleta de Osaka, donde por cierto ya hemos visto a la novísima Honda CB1000F Concept, Yamaha hizo la aparición con una moto que parecía de película. No por ser desconocida, porque era una YZF-R3, sino por sus colores que llamaban poderosamente la atención.
Este es un nuevo color, el Matte Burl White (nombre oficial: Matte Yellowish White Pearl 1), que se une a los ya existentes gris oscuro mate y azul característico de Yamaha. Por el momento, no parece que vaya a llegar a Europa, o quizá sí. Al menos en Japón sí estará disponible
見る角度によって色味が変わる新型YZF-R3のブランニューカラー。 pic.twitter.com/QDMKGKR7fl
— ヤングマシン公式 (@youngmachine_x) March 21, 2025
El caso es que el Matte Burl White es un color de gradación de blanco perla brillante con azul/violeta metálico. Pero cambia de color dependiendo del ángulo desde que mires la moto.
La parte azul es azul metálico cuando se la ve de frente, pero cambia a púrpura cuando se la ve desde otro ángulo. Y, por otra parte, están los colores blanco perlados, que se tornan ligeramente dorados cuando se observan desde otro ángulo también.
La moto lucía tan bien porque también llevaba asiento monoplaza (125 euros); un protector de carenado en forma de ala (115 euros); una pantalla ahumada (67 euros); un kit sin guardabarros (131 euros); maneta de freno ajustable (81 euros) y un kit de cambio semiautomático quickshifter (135 euros).
Bonita es un rato. La R3 es una moto destinada a un público más juvenil, por lo que la idea de este color no va mal desencaminada. En nuestro país tiene un precio de 6.899 euros.
Fotos | Yamaha