Imagínate entrar a clase por la mañana y, en lugar de sacar un cuaderno o abrir un portátil, te pones un mono de trabajo y empiezas a ensamblar una moto desde cero.
Eso es exactamente lo que está ocurriendo en algunas escuelas de EE.UU. Es la ida de olla de Harley-Davidson y su nuevo programa que está llevando la mecánica y la ingeniería de motos directamente a las aulas.
Crea cultura, y da trabajo
El icónico fabricante yanqui de motos ha decidido apostar fuerte por la formación práctica de los jóvenes y, de paso, asegurarse de que la próxima generación de moteros y técnicos especializados tenga una base sólida. Y ha hecho que a nadie se le ha ocurrido: llevar, de la mano de una marca, la mecánica como asignatura de cualquier chaval (que no sea un FP, vale).
En colaboración con Build Moto, una organización sin ánimo de lucro dedicada a enseñar habilidades técnicas a través de la construcción de motos, Harley-Davidson ha conseguido que los estudiantes no solo aprendan sobre motores y diseño, sino que además desarrollen competencias clave en soldadura, reparación y fabricación.
Este tipo de iniciativas no solo despiertan la pasión por las dos ruedas en los más jóvenes, sino que también abren la puerta a futuros profesionales en sectores como la ingeniería o la industria del motor.
Según los mentores del programa, muchos de estos estudiantes descubren su vocación a través de estos proyectos, algo fundamental en un momento en el que la demanda de técnicos cualificados sigue creciendo.
Pero Harley no solo busca formar mecánicos o ingenieros; también quiere asegurarse de que las motos sigan teniendo un lugar en la cultura juvenil. Con una base de clientes que envejece, la marca sabe que necesita atraer a nuevos públicos, y qué mejor manera de hacerlo que introduciendo el mundo de las motos en la educación secundaria.
La enseñanza basada en la práctica está ganando terreno frente a los métodos tradicionales, y programas como este demuestran que el aprendizaje no tiene por qué limitarse a un aula con libros de texto. ¿Podría esto marcar el inicio de un nuevo modelo educativo donde aprender a montar y fabricar motos sea tan común como estudiar matemáticas o literatura? Bueno, parece la idea de los yanquis.
Por ahora, los estudiantes que participan en este proyecto están encantados con la oportunidad: “Es algo que no se aprende en una clase normal. Aquí realmente puedes ver cómo funcionan las cosas y aplicarlo en la vida real”, comenta uno de los jóvenes implicados en el programa.
Imágenes | Harley-Davidson y Motorpasión Moto